jueves, 16 de octubre de 2014

EL DISEÑO ORIGINAL

                                                                                                                                  2 Samuel 4:4 y 2 Samuel 9:1-7.

Mefiboset , lo tenía todo, era el hijo de un príncipe, por su sangre corría sangre real y su futuro era aparentemente bueno, debería convertirse en rey o por lo menos en un hombre principal en el reino, quien iba a imaginar que otro seria el destino de este niño?
En un día sus sueños y el futuro que tal vez creía tener asegurado se desbarató,
Tras la muerte de su abuelo, el rey; llegó la muerte de su padre, Jonatán y de casi toda su familia, ahora era el único heredero al trono y el principal objetivo para destruir del todo la casa de Saúl, para terminar de frustrar su vida la persona que lo cuidaba al intentar salvarlo huyó con él y en su afán lo dejo caer, ahora este niño de 5 años quedó lisiado de los pies, sin familia sin posibilidades de luchar. Como haría para llegar a ser quien todos creían que sería por ser de la familia real?
Fue escondido en Lodebar, (tierra árida, seca, tierra de  incomunicación) una tierra olvidada lejos de todo, allí creció ya no como el hijo del príncipe a quien todos respetaban, ahora era un mendigo que no podía caminar, tal vez para muchos era un hombre que solo causaba lastima,

Me pregunto, que podía pensar este joven mientras crecía y recordaba que el pudo haber sido rey, que todo indicaba sería alguien grande y ahora estaba sucio, mendigando su  sustento, imagino que algunas veces deseo mejor estar muerto, tal vez le reprochaba a su niñera diciéndole porque no me dejaste allá?  Hubiese muerto como un príncipe y no tendría que llevar esta vida miserable. Sentimientos de tristeza y de amargura lo embargaban.
Pero un día el rey David, amigo de su padre recordó que había hecho un pacto donde juraba hacer bien a la familia de Jonatán, preguntó por alguien a quien pudiera cumplirle ese juramento, le hablarón de Mefiboset, de donde estaba y en que condición, el rey sin dudarlo lo mando llamar y ordenó entregarle todo lo que era de Su familia,
Mefiboset algo temeroso pues creyó que llegaba su fin, se presentó ante David y dijo algo que reflejaba su total desesperanza “¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo? 2 Samuel 9:8.
Pero David no lo veía como un mendigo ni como un fracasado, el lo veía como lo que era, un príncipe, un hijo de rey, asi que mando que lo vistieran con ropas reales y le dio un lugar en su mesa, ahí en medio de los hijos del rey no había ninguna diferencia pues este hombre había nacido para ocupar un lugar así.
No solo le devolvió sus tierras y un lugar importante en el reino también le dio de nuevo su autoestima, su esperanza, terminaría su vida en el lugar donde debía estar.
Porque a pesar que en su vida ocurrieron cosas que lo llevaron a donde no debía estar y que todo parecía perdido, DIOS creó a Mefiboset como príncipe y no como un mendigo. Y el diseño original de DIOS jamás se pierde.

Somos creados por DIOS a su imagen y semejanza, es decir no nacimos para ser perdedores porque DIOS siempre gana, somos más que vencedores en El, el diseño original de Dios en nosotros es perfección.
Algo pasa y como en la vida de Mefiboset, nos encontramos en el lugar incorrecto, nos sentimos frustrados, derrotados, nos vemos no como hijos de un rey sino como mendigos, que luchan por amor, por felicidad, por dinero, por salud etc.
Una palabra que nos hirió, una decepción, un fracaso en alguna situación, nos corta los sueños y terminamos lisiados, sin ganas de luchar.
Pero aunque nosotros nos veamos derrotados, Dios no nos ve así, Dios nos ve ganadores, nos ve grandes,  nos  ve como príncipes  y eso nadie lo va a cambiar, porque su diseño original, jamás se pierde.
Así como el rey David llamo a este hombre y lo puso en el lugar que se merecía, Dios quiere que nosotros entendamos que El quiere vernos en el lugar que nos corresponde, triunfadores tal como lo planeó en su DISEÑO ORIGINAL.
Es hora que lo entendamos y traigamos a aquellos que están sufriendo, que por alguna razón no encuentran un sentido a su vida, que sencillamente no han escuchado una voz de aliento en medio de un mundo que los aflige con cargas, frustraciones y prejuicios. Es hora de ir a decirles que EL REY LOS LLAMA.

@EdinFerSol   


facebook:edinson.f.solano

                                                                                                                        efsm

No hay comentarios:

Publicar un comentario